El jueves 16 de octubre de 2025 tuvo lugar, en el Auditorio del Centro Joven de San Sebastián de los Reyes, la representación de la obra de teatro “Malditas de Dios”, del dramaturgo Miguel Valiente.
La presentación del acto estuvo a cargo de Emilia Ávila Pérez, miembro de la Junta Directiva de la Asociación. Sus palabras fueron:
“En nombre de la Comisión de la Verdad, quiero daros las buenas tardes y agradeceros que hayáis optado por acompañarnos esta tarde. Gracias.
Antes de comentar lo que vamos a ver esta tarde, os queremos comunicar dos cosas:
- La primera es que ya hemos comenzado la campaña de búsqueda de financiación para costear el Memorial en recuerdo y homenaje de los 32 vecinos de San Sebastián de los Reyes que fueron fusilados al acabar la guerra: 25 en las tapias del cementerio parroquial de Colmenar Viejo y 7 en el cementerio del Este de Madrid.
Con este fin: Hemos preparado unos bonos de ayuda de 5€, con los que podéis colaborar económicamente en este proyecto, y, además, estamos trabajando en la organización de un Festival benéfico para recaudar fondos. Hemos solicitado la colaboración a todos los artistas que han participado en nuestros “Jueves de la Memoria”. Once de ellos ya nos han confirmado su participación, por lo que estamos muy contentos. Habrá una fila cero para los que quieran colaborar y no puedan asistir.
En la proyección podéis ver el número de cuenta bancaria de la Asociación donde se pueden hacer aportaciones destinadas a financiar el Memorial.
También os informamos de que la cantidad recaudada hasta el momento asciende a 6.588,75 €.
Nuestra Asociación agradece vuestro interés y todas vuestras aportaciones para que este proyecto se pueda llevar a cabo.
- La segunda cosa que quiero deciros es que os emplazamos a otro Jueves de la Memoria el 18 de noviembre en la Biblioteca Municipal Marcos Ana. Se presentará el proyecto “Botones de nácar contra el olvido”, en homenaje a los docentes de todos los niveles educativos que ejercieron su profesión durante el periodo republicano y que fueron víctimas mortales de la represión ejercida por los sublevados a partir del golpe de estado de 1936. Son cerca de un millar de nombres silenciados durante muchos años, condenados a muerte (con juicio o sin él) por defender una nueva enseñanza moderna, libre, laica, solidaria e igualitaria.
Este proyecto incluye también una exposición fotográfica y divulgativa en el vestíbulo de la Biblioteca. Nos gustaría contar con vuestra asistencia.
Hoy, presentamos la obra Malditas de Dios, del dramaturgo Miguel Valiente, cuya temática gira en torno a los abusos, violaciones de los derechos humanos, humillaciones y torturas que miles de mujeres jóvenes (algunas menores de 15 años) sufrieron en los centros de reclusión del Patronato de Protección a la Mujer.
Y nos acompaña Consuelo García del Cid Guerra, autora de numerosos libros y artículos en los que denuncia esta negra y desconocida etapa de nuestra historia. Buenas tardes, Consuelo, y gracias por estar hoy aquí.
Como cuestión previa, se impone una breve semblanza de la autora: Consuelo es, en primer lugar, una superviviente de aquellos centros del horror, reformatorios franquistas donde sucumbieron tantas jóvenes (un alto porcentaje terminaron en centros psiquiátricos, manicomios, y otras muchas se quitaron la vida). Fue encerrada por sus padres por “rebelde”.
Pero también es escritora, investigadora y activista: Tras su liberación, en 1976, colaboró con las revistas Ajoblanco, Ozono y El Viejo Topo. Durante unos años tuvo una actividad empresarial, pero a partir de 2010 decide dedicarse exclusivamente a esta importante y necesaria labor literaria: investigar y escribir.
En 2012 publicó “Las desterradas hijas de Eva”, obra que sacó a la luz los abusos de todo tipo, violaciones de derechos humanos, robos de bebés, torturas y vejaciones que sufrían las reclusas. Desde entonces, ha escrito un buen número de libros y otras publicaciones, que son fruto de un importante trabajo de investigación, buceando en los archivos y ficheros del Patronato de Protección a la Mujer; tarea ardua y no exenta de trabas y dificultades; la más frustrante (porque impide la investigación) es la destrucción premeditada de ficheros de mujeres cuya existencia y vida a nadie importaban, ni a sus familiares ni a las instituciones, o porque había intereses en que no se supiera lo que allí pasaba, y en ellas se han inspirado varios documentales y se ha inspirado también Malditas de Dios, la obra que vamos a presenciar a continuación.
En Malditas de Dios, el dramaturgo Miguel Valiente denuncia el horror que vivían las jóvenes recluidas en estas cárceles en contra de su voluntad. Denuncia la injusticia institucional, política y social cometida contra estas jóvenes mujeres, a las cuales hay que reeducar, no sólo a las “caídas”, sino también a las que están “en peligro de caer”.
Con una estructura de docudrama, Miguel Valiente nos muestra en esta obra, además de las condiciones carcelarias en que vivían aquellas mujeres, los motivos por los que son internadas, los criterios psicológicos que justifican los ingresos, la evolución del comportamiento de las jóvenes en los centros, los motivos por los que son derivadas al psiquiátrico. Todo ello (a la vista de las publicaciones de Consuelo) sin ningún rigor profesional, institucional y político. Con una absoluta falta de ética profesional por parte de todos los estamentos implicados.
Por ejemplo, se las podía internar por: mala relación con sus padres; embarazo (a veces fruto de violaciones por familiares, incluso por el padre); verlas solas por la noche en un bar. El criterio psicológico es “debilidad mental”. Los criterios por los que se las trasladaba al manicomio son “que no tenían voluntad de mejorar su comportamiento” (o sea, podrían ser incómodas y difíciles de someter) o “el gran mal” (ataques epilépticos).
Todo esto está recogido, con base documental, en este libro que, a título de ejemplo, tengo aquí. PONER EL TÍTULO.
Toda la obra de Consuelo García del Cid Guerra no solo es un acto de valentía, es imprescindible para que conozcamos nuestra historia olvidada (mejor dicho: no contada, férreamente ocultada); es imprescindible para que recuperemos nuestra memoria histórica, de la cual éste es un capítulo muy oscuro, pero muy importante por lo terrible que ha sido para las mujeres, fundamentalmente para las que lo sufrieron en primera persona, pero también para todas las españolas, que teníamos que responder al modelo que propugnaba el nacionalcatolicismo: obedientes, recatadas, sumisas y calladas.
Finalmente, pasamos a disfrutar de la representación teatral, de la obra Malditas de Dios, tras la cual tendremos un coloquio en el que participarán, además de Consuelo García del Cid, algunas actoras/actores de la compañía y en el que podréis opinar, preguntar o solicitar ampliación de información o aclaración sobre cualquier cuestión que sea de vuestro interés. Esperamos que os guste. Muchas gracias”.
A continuación, tuvo lugar la representación de Malditas de Dios. Obra original y excelentemente representada por los componentes de la compañía que dirige Miguel Valiente, quien, con mínimos recursos escénicos y un reducido número de actores y actrices, puso magistralmente sobre el tapete una descarnada crítica sobre la deshumanización y la hipocresía de la iglesia y de un sector de la sociedad española.
Comenzó con la proyección de los rostros de tres mujeres que fueron desgranando la concepción que el nacionalcatolicismo tenía sobre las mujeres españolas. Estas tres personas eran Pilar Primo de Rivera, Mercedes Bachiller (viuda de Onésimo Redondo) y Carmen Polo de Franco.
La estructura de la obra va alternando la dramatización con la entrevista de un periodista a dos mujeres supervivientes de los centros del Patronato: es un docudrama.
Finalizada la representación, tuvo lugar un coloquio en el que participaron Consuelo García del Cid, Miguel Valiente y la actriz Sofía de Roa.
El público mostró gran interés y tuvo una gran participación, realizando numerosas preguntas, sobre todo a Consuelo García del Cid, pero también a Miguel y a Sofía. Consuelo expresó su experiencia como superviviente de tamaña injusticia. Miguel hizo una reflexión sobre esa injusticia y sobre quienes la perpetraron, cuya denuncia se materializa en esta obra. Y Sofía también reflexionó sobre ello y manifestó su rechazo.
Se nos echó el tiempo encima, tuvimos que cortar apresuradamente, pues finalizaba el tiempo contratado con el Centro Joven.
Como es habitual, la Asociación grabó el acto, salvo la representación teatral.
