Nació en 1887 en Don Benito (Extremadura), residente en Madrid (c/ Jaén, nº 35) y en San Sebastián de los Reyes. En 1939 estaba casado con Cándida Cabrero, tenía 7 hijos, era constructor de mosaicos. Era miembro de la UGT de Madrid y de su Federación de Industrias de la Edificación, representando en 1928 a los obreros constructores de mosaicos de Madrid en el XVI Congreso de la UGT.

Se trasladó a San Sebastián de los Reyes (Madrid), donde introdujo las ideas sindicalistas de UGT en los primeros años de la República desde su cargo de auxiliar de secretario de la Casa del Pueblo de Madrid. Estuvo afiliado a la Asamblea Socialista (AS) de dicha localidad, a la que representó en los Congresos Extraordinarios del PSOE en 1919 y 1921.

Se presentó en las elecciones municipales de abril de 1931 sin resultar elegido, siéndolo en cambio en marzo de 1936 después del triunfo electoral del Frente Popular en febrero de ese año. Finalizada la guerra civil fue detenido.

Está encausado en el Sumario 38470, Legajo 2799, del Archivo General e Histórico de Defensa. En este mismo sumario está también encausado ÁNGEL PAREJA VALDERRAMA.

Se les acusa a ambos de ser peligrosos activistas de izquierda que excitaban a los elementos de izquierda locales a cometer actos violentos con las personas de derechas del pueblo.

El tribunal militar de Colmenar Viejo, a 28 de julio de 1939, les condena a muerte. El auditor de guerra se da por enterado el 12 de octubre de 1939. Fueron fusilados el 29 de noviembre de 1939 en las eras de Navalaosa de Colmenar Viejo.

De Diego Fernández Paredes disponemos de los documentos habituales en estos sumarios (expediente procesal, hojas disciplinarias y hojas de conducción).

Información complementaria:

El nombre de Diego Fernández Paredes está, junto con el del resto de 25 fusilados en Colmenar Viejo (25 en total), el de los 7 fusilados en el cementerio del Este de Madrid y el de los más de 100 vecinos y vecinas de San Sebastián de los Reyes que sufrieron consejos de guerra sumarísimos, en el mural que se instaló en el Centro Municipal de Formación Ocupacional “Marcelino Camacho” el 14 de abril de 2018.

Por ser uno de los 108 fusilados de nueve pueblos de la zona norte de Madrid en las tapias del cementerio de Colmenar Viejo, su nombre puede leerse en el mural que allí se instaló el 10 de junio de 2018, para que su nombre no se borre de la Historia.