Nació en 1918 en San Sebastián de los Reyes. En 1939 estaba soltero, trabajaba como jornalero y estaba afiliado a UGT y las JSU.

Se fue voluntario al frente de Somosierra a la 26ª Brigada mixta. Es uno de los firmantes de la carta de Paredes de Buitrago que costó la vida al carnicero del pueblo. Esta famosa carta puede en el apartado “Carta desde el frente de guerra”. Fue la responsable del fusilamiento de la mayoría de sus firmantes. Cuando acabó la guerra se encontraba en el frente de Levante.

Está encausado en el Sumario 2251, Caja 2855, nº 3, del Archivo General e Histórico de Defensa.

Fue acusado sin pruebas de haber acompañado a un grupo de milicianos de San Sebastián de los Reyes hasta Algete para arrestar a tres personas, que finalmente fueron asesinadas más tarde.

El tribunal militar, a 3 de junio de 1939, le sentencia a muerte. El auditor de guerra se da por enterado de dicha sentencia el 30 de junio. Fue fusilado el 13 de julio de 1939 en las eras de Navalaosa de Colmenar Viejo.

Información complementaria:

El nombre de Víctor Sanz San José está, junto con el del resto de fusilados en Colmenar Viejo (25 en total), el de los 7 fusilados en el cementerio del Este de Madrid y el de los más de 100 vecinos y vecinas de San Sebastián de los Reyes que sufrieron consejos de guerra sumarísimos, en el mural que se instaló en el Centro Municipal de Formación Ocupacional “Marcelino Camacho” el 14 de abril de 2018.

Por ser uno de los 108 fusilados de nueve pueblos de la zona norte de Madrid en las tapias del cementerio de Colmenar Viejo, su nombre puede leerse en el mural que allí se instaló el 10 de junio de 2018, para que su nombre no se borre de la Historia.

Víctor Sanz San José forma parte del callejero de San Sebastián de los Reyes. En la urbanización Rosa Luxemburgo de este municipio hay una calle denominada Adolfo y Víctor Sanz Perdiguero dedicada a él y a su tío Adolfo Sanz Perdiguero. Adolfo y Víctor, tío y sobrino, fueron fusilados en Colmenar Viejo el mismo día, el 13 de julio de 1939.

 
calle Adolfo y Víctor Sanz